Ciclo de vida


Nace, crece, se reproduce y muere


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El ser humano, cuenta con un propio ciclo de vida; nace, crece, se reproduce y muere, mas sin embargo hay un espacio previo a la muerte, que ha sido poco afrontado y estudiado e invetigado con escasa profundidad a pesar de que muchos países como el nuestro envejecen en términos de su población. A ese periodo previo a la muerte en muchos ámbitos se le llama “de decadencia”.
Si cada es mayor el grupo de  mexicanos que se suman al segmento de la "tercera edad", es importante que como sociedad contemos con información respecto de ésta  población. Esta información es vital para la generación de alternativas de apoyo que les aseguren en lo posible una vida más plena y realizada.


El crecimiento es la acción y efecto de crecer. Este verbo, a su vez, hace referencia a tomar aumento natural, a producir aumento por añadir una nueva materia o a adquirir aumento en sentido simbólico.

En el caso de los seres vivos, se conoce como crecimiento al aumento irreversible de tamaño que experimenta un organismo por la proliferación celular. Esta proliferación produce estructuras más desarrolladas que se encargan del trabajo biológico.

El crecimiento, por lo tanto, implica un aumento del número y del tamaño de las células. El fenómeno se produce gracias a la asimilación de los nutrientes: sin nutrientes, el crecimiento es defectuoso o nulo.

Las hormonas también son protagonistas del proceso de crecimiento ya que se encargan de acelerar o inhibir la división celular. Entre las principales hormonas que contribuyen al crecimiento de los seres humanos, se encuentran el estrógeno (producida en los ovarios de la mujer, ayuda al desarrollo de las glándulas mamarias), la corticosterona (acelera el metabolismo), la somatotropina (regula el desarrollo corporal y el crecimiento de los huesos) y la testosterona (activa y mantiene los caracteres sexuales externos del hombre).
Es importante tener en cuenta que el crecimiento del ser vivo continúa de manera constante hasta que llega la edad adulta y el organismo alcanza su madurez.

Por otra parte, el crecimiento puede trascender lo físico.






Análisis de ciclo de vida
Desde la perspectiva de los negocios sustentables, un análisis de ciclo de vida (LCA en inglés) o "análisis de la cuna a la tumba", o, más comúnmente, balance ambiental, es una herramienta de diseño que investiga y evalúa los impactos ambientales de un producto o servicio durante todas las etapas de su existencia (extracción, producción, distribución, uso y desecho).
El análisis del ciclo de vida (ACV), también llamado evaluación del ciclo de vida (ECV), es una metodología empleada en el estudio del ciclo de vida de un producto y de su proceso de producción. Con el auge del ecodiseño, este enfoque ha ido integrando con más frecuencia diferentes criterios y parámetros de evaluación del impacto ambiental.
El análisis del ciclo de vida (ACV) es una herramienta que se usa para evaluar el impacto potencial sobre el ambiente de un producto, proceso o actividad a lo largo de todo su ciclo de vida mediante la cuantificación del uso de recursos ("entradas" como energía, materias primas, agua) y emisiones ambientales ("salidas" al aire, agua y suelo) asociados con el sistema que se está evaluando.
El Análisis del ciclo de vida de un producto típico tiene en cuenta el suministro de las materias primas necesarias para fabricarlo, transporte de materias primas,la fabricación de intermedios y, por último, el propio producto, incluyendo envase, la utilización del producto y los residuos generados por su uso.
El ciclo de vida de un producto (como un ladrillo) o una actividad (hormigonar una estructura) está formado por dos tipos de sistemas, que revisten un interés especial para los evaluadores ambientales. Los estudios de ECV se realizan con la finalidad de responder a determinadas preguntas, y son esas preguntas las que conforman el diseño del estudio. Una de estas preguntas podría ser: ¿Qué diferencia existe entre el posible impacto ambiental de un producto nuevo y otros productos ya existentes en el mercado?
El ACV no es una evaluación de riesgo y esto se debe a que ACV no tiene en cuenta la exposición, que es un factor esencial para evaluar el riesgo. El ACV cuantifica las emisiones, pero el impacto real de esas emisiones depende de cuándo, dónde y cómo se liberen en el ambiente. 


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